REHOGAR


Tanto el rehogado como el sofrito, se aplica generalmente a las verduras antes de hacer un guiso, una salsa u otro tipo de elaboración que después tendrá una larga cocción, pero también hay alimentos que no necesitan más que pasar por un rehogado o sofrito para proporcionar un plato exquisito conservando sabores y texturas, aunque en estos casos se suele recurrir al salteado.

Para distinguir entre rehogar y sofreír nos basamos en que el rehogado es un método de cocción que se realiza a alta temperatura, sin superar los 100º, con los ingredientes cortados pequeños y con el aceite justo y necesario para que se lubriquen.
Con todo ello, y removiendo los alimentos constantemente, se consigue que el calor sea uniforme en todos los ingredientes, que se hagan por igual y que no se quemen.

Para rehogar se puede utilizar una sartén o una cazuela que previamente se debe calentar, después se añade la grasa con la que se quiere cocinar y finalmente se incorporan los ingredientes.


Carminasardinaysucocina.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario

FOTOLIBROS DE RECETAS,1,2,3 BUSCAR EL AUTOR DE LA RECETA